Implante neuroestimulador

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Un implante neuroestimulador es un dispositivo utilizado para enviar señales eléctricas a la médula espinal con la finalidad de controlar el dolor crónico.

Imagen de implante neuroestimulador

La forma más simple de estimulación de la médula espinal, consiste en el envío de unos electrodos de estimulación a la zona epidural gracias a un generador de impulsos eléctricos, implantado en la zona inferior del abdomen o en los glúteos. Esto es posible gracias a unos cables que conectan los electrodos al generador y el generador funciona con mando a distancia.

El implante neuroestimulador tiene notables propiedades analgésicas y en la actualidad, se utiliza principalmente en el tratamiento del síndrome de la cirugía fallida, el síndrome del dolor regional complejo y del dolor refractario debido a la isquemia.

Beneficios de un implante neuroestimulador

La mejor opción de tratamiento para tu caso depende del tipo de dolor que tengas, la gravedad y de tu respuesta respecto al tratamiento del dolor.

El tratamiento de la neuroestimulación podría ser adecuada para ti si:

  • Las otras opciones de tratamiento no te han proporcionado ningún alivio del dolor o son intolerables o no deseadas por sus efectos secundarios.
  • En tu caso no te recomiendan que te sometas a otro tipo de cirugía.
  • No tienes una grave dependencia a los medicamentos para el dolor.
  • Has completado una evaluación psicológica.
  • No tienes problemas médicos que dificultarían la cirugía.
  • Te han realizado una prueba de neuroestimulación exitosa.

Prueba de neuroestimulación

Antes de ponerte un sistema de neuroestimulación, habla con tu médico acerca de lo que puedes esperar. Puedes probar un sistema temporal durante de 3 a 7 días para ver si este tipo de terapia te funciona.

Durante la prueba de neuroestimulación, puedes:

  • Evaluar si el neuroestimulador alivia el dolor cuando realizas diferentes actividades.
  • Sientes el cosquilleo que genera el neuroestimulador para enmascarar tu dolor.
  • Decidir si quieres someterte a esta terapia a largo plazo.

La prueba de detección utiliza un sistema de neuroestimulación temporal que consiste en:

  • Un neuroestimulador externo: Un dispositivo externo que se coloca alrededor de la cintura y administran unos impulsos eléctricos que interrumpen las señales de dolor. Funciona de forma similar al implante neuroestimulador. Puedes ajustar la intensidad de la terapia con un programador.
  • Unos cables temporales: Son unos finos cables médicos individuales que se colocan en la zona epidural de la columna vertebral para administrar unos impulsos eléctricos desde el neuroestimulador a los nervios de la médula espinal.
  • El cable de detección: El cable de detección conecta los cables al neuroestimulador externo.
  • El programador Mystim: Es un dispositivo que permite ajustar los niveles de estimulación para obtener un alivio del dolor más efectivo. Funciona como un mando a distancia de televisión.

Cirugía de implante del neuroestimulador

Después de la prueba de detección debes hablar con tu médico acerca de tus resultados. Si tanto tu médico com tú, decidís utilizar un implante neuroestimulador para tratar el dolor crónico, te deberás someter a una cirugía para implantar el sistema. Este procedimiento se realiza normalmente en un hospital o en un centro quirúrgico ambulatorio. Es posible que incluso puedas volver a casa el mismo día de la realización del procedimiento. Sin embargo, algunas personas deben permanecer hospitalizadas durante la primera noche.

Durante el procedimiento quirúrgico, el médico:

  • Hace una pequeña incisión (aproximadamente de 5 a 10 mm de largo) en la espalda y utiliza una aguja para colocar los cables médicos que proporcionan la estimulación en la zona epidural de la médula espinal.
  • Luego, hace una segunda incisión (también de 5 a 10 mm de largo) con la finalidad de crear un bolsillo bajo la piel lo suficientemente grande como para contener el neuroestimulador.
  • Y conecta los cables al neuroestimulador.

Una vez que los cables y el neuroestimulador están en la posición correcta, el médico cierra las incisiones y se completa la cirugía. La duración de tu estancia en el hospital puede variar dependiendo de la preferencia del médico y de los procedimientos del hospital.

El implante de neuroestimulación se coloca quirúrgicamente bajo la piel. Se pueden presentar posibles complicaciones quirúrgicas entre las que podemos incluir: Infección, dolor en la zona de la cirugía y hemorragia en la zona epidural. Una vez que el sistema de neuroestimulación se implanta, las complicaciones del dispositivo que pueden surgir y que se pueden reparar con la cirugía correctiva, son las sacudidas, rotura del conductor y el movimiento de los cables dentro del espacio epidural puede requerir el reemplazo quirúrgico de los cables o una reprogramación. Estos eventos pueden causar una estimulación incómoda o la pérdida total de la terapia.

El periodo de recuperación después de un procedimiento de implantación

Las primeras semanas después de un procedimiento de implante debes estar atento a la recuperación. Aunque la duración del periodo de recuperación para este tipo el procedimiento varía de persona a persona, la mayoría de los pacientes que se les implanta un sistema de neuroestimulación se recuperan en un plazo de seis a ocho semanas. Cuando te pongan un implante neuroestimulador, el médico probablemente te aconsejará que reanudes tus actividades habituales con algunas limitaciones. Estas limitaciones tienen como objetivo permitir que tu cuerpo se adapte al sistema implantado. El apoyo de la familia y de los amigos es muy importante y puede ayudar durante este periodo de recuperación.

Limitaciones del período de recuperación

Siempre debes seguir las instrucciones del médico con respecto a las restricciones durante el período de recuperación. A continuación te enumeraremos algunas restricciones generales que los pacientes con sistemas de neuroestimulación implantados deben seguir durante las primeras seis a ocho semanas después de la colocación de su implante:

  • Evita torcer, doblar, estirar o levantar objetos que pesen más de dos kilos hasta que tu cuerpo se haya adaptado a los cables y la zona se haya curado. Estos movimientos pueden causar movimientos en los cables y posiblemente una sensación desagradable.
  • No te sometas a un examen o procedimiento médico sin consultarlo previamente con tu médico.
  • Si te han puesto grapas quirúrgicas, espera hasta que te las quiten antes de recargar el neuroestimulador (sólo aplicable a los sistemas recargables).

Después del procedimiento, el médico te proporcionará una guía del usuario del sistema. En esta guía encontrarás una lista completa de las advertencias y la precauciones para el sistema de neuroestimulación.

Visita de seguimiento del implante neuroestimulador

A las dos semanas de haberte sometido al procedimiento de implante, es probable que te hagan un chequeo postoperatorio. En esta visita, el médico revisará la zona de la incisión. Un representante del producto se personará en la consulta para mostrarte cómo utilizar el programador y la unidad de carga.

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